
A. LAS INSTRUCCIONES DE JESÚS PARA NOSOTROS
La Gran Comisión -
“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: ‘Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén’” —Mateo 28:18-20
Jesús promete a Sus discípulos (nosotros) tres cosas:
1. Él está
2. El mismo Espíritu (Espíritu Santo) les da
3. Ellos van a hacer Su obra con Su
El hombre renunció a su autoridad dada por Dios en la caída en el jardín del Edén, y quedó bajo la autoridad de Satanás. Pero debido a lo que Jesús hizo en la Cruz, el poder de Satanás fue despojado y desarmado y toda la autoridad fue devuelta a Cristo - vea Colosenses 2:15
Jesús envía a Sus seguidores en Su autoridad para ir y
JESÚS DICE A SUS DISCÍPULOS (NOSOTROS): HAGAN DISCÍPULOS DE OTROS QUE ME SEGUIRÁN ASÍ COMO USTEDES ME ESTÁN SIGUIENDO.
B. CADA UNO, ENSEÑE A UNO
El propósito principal de cada líder de la iglesia es:
1.
2.
3.
4.
Como líderes, con frecuencia no entrenamos a otros o los entrenamos para que sirvan sólo con nosotros en nuestro ministerio. Esta es la estrategia del “reino de mí”, en vez de la estrategia del Reino de Dios.
C. ¿PARA QUIÉN HACEMOS DISCÍPULOS?
Si queremos hacer el ministerio a la manera de Dios, no hacemos discípulos para nosotros mismos o para nuestro propio ministerio.
HACEMOS DISCÍPULOS PARA JESUCRISTO Y PARA LA EXPANSIÓN DE SU REINO.
Algunos de los discípulos que entrenamos se
Recuerde: El discipulado se lleva a cabo a nivel personal y local. Pero la meta y la intención del discipulado es
“… a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo… de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor…” —EFESIOS 4:11-16
CADA CREYENTE EN JESÚS TIENE UN
Ayude a los creyentes de su iglesia a encontrar sus dones y las fortalezas de su ministerio, y luego láncelos a ese ministerio. Deles la oportunidad de suplir lo que sólo ellos pueden suplir al Cuerpo de Cristo!
D. EL DISCIPULADO ES PARA EL PROPÓSITO DE LA MULTIPLICACIÓN
Pablo escribe a Timoteo –
“Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.” —2 Timoteo 2:2
En este único versículo, vemos revelarse cinco generaciones de discípulos: Pablo, testigos, Timoteo, hombres fieles y otros. El discipulado no es con el propósito de que una persona sea discipulada. El discipulado significa discipular a alguien, para que ellos puedan discipular a alguien más, que luego discipulará a alguien más, y así sucesivamente.
Estamos encargados de
Pablo escribe a la iglesia en Roma –
“… desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.” —Romanos 15:19
En este versículo, Pablo escribe a una iglesia en Roma, pero él nunca había estado allí.
¿Cómo llegó el Evangelio a Roma y cómo empezó esa iglesia sin que Pablo estuviera allí?
*CADA UNO, ENSEÑE UNO *
AÑO 1 - Discipular a alguien (así que al final del año, habrá dos discípulos de Jesús)
AÑO 2 - Discipular a alguien nuevo, y su discípulo hace lo mismo (así que al final del año, habrá cuatro discípulos de Jesús) Y así sucesivamente…
Para el AÑO 33 (la vida que Jesús tuvo en la tierra), habría más de 8.6 billones de discípulos - ¡eso es más que la población que hay de la tierra!